5 maneras en que el cambio climático puede afectar a tu bolsillo

por cristina
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5 maneras en que el cambio climático puede afectar a tu bolsillo

Por: María José Vilac 

 

El cambio climático puede tener un efecto directo en la economía personal.  No solo porque sube el precio de los productos y las cuentas que se pagan cada mes, sino porque si vives en una zona expuesta a eventos climáticos extremos, puedes llegar a perder tu casa o tu empleo.

El número de días de calor extremo por año, cuando las temperaturas alcanzan los 50º C, se han duplicado desde 1980, según un estudio de la BBC . Y de acuerdo al último informe, publicado por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC), es probable que para 2040 la temperatura exceda los 1,5 °C, aún reduciendo drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Ese incremento de la temperatura se suma a una creciente cantidad de desastres naturales como huracanes, sequías, inundaciones y otros fenómenos que ponen en riesgo la vida y la economía local.

Aquí te explicamos 5 maneras en que el cambio climático está afectando a tu bolsillo: 

  1. Aumento en el precio de los alimentos: 

Uno de los efectos más severos del cambio climático ha llegado a las cosechas. Los desastres naturales han aumentado en los últimos años y las proyecciones científicas indican que si la temperatura del planeta continúa subiendo al ritmo que lo está haciendo ahora, la producción de alimentos se vería afectada. 

En América Latina y el Caribe, las cosechas de cereales han disminuido, en medio de las graves sequías que han afectado a la región.

«Cualquier catástrofe incide fuertemente en la actividad económica y, por tanto, en el precio de los productos», dice Mercedes Pardo-Buendía, catedrática y directora del grupo de investigación Sociología del Cambio Climático y Desarrollo Sostenible de la Universidad Carlos III, España.

2.  Aumento en los servicios de la luz y agua: 

El aumento en el valor de los recibos de luz no es constante. Depende de cómo consumes electricidad y de otros factores como los subsidios gubernamentales que existen en varios países.

Pero en aquellos países afectados por sequías y cuya fuente de electricidad proviene de la energía hidroeléctrica existe un impacto en el precio de la luz.

«En los hogares, será más cuantioso el recibo de energía, pero estos también verán el aumento del precio de los bienes de consumo pues el aumento en el precio de la electricidad termina impactando en el precio final de los productos», explica Pardo-Buendía.

 

Y respecto al agua, en aquellos lugares con escasez del recurso, las cuentas han comenzado a subir. Las empresas que venden este recurso deben hacer grandes inversiones para procurar el abastecimiento familiar e industrial y es probable que esos costos sean asumidos por los consumidores. 

3. Aumento en el costo de los seguros frente a eventos extremos:

«El aumento en el precio de los seguros ya se está produciendo», comenta Pardo-Buendía. Seguros para el sector agrario, familias y todo tipo de contingencias. Por un lado ha subido el valor y, por otro, muchas empresas aseguradoras están rechazando a aquellos clientes considerados como demasiado riesgosos.

«Hay hogares que no encuentran compañías que los aseguren por el riesgo del cambio climático», apunta la investigadora, tal como ocurre en la zona donde impactó el huracán Katrina en Estados Unidos en el año 2005.

Es preocupante, sobre todo, cómo el rápido ascenso del nivel del mar ha comenzado a provocar migraciones y desplazados. Esos movimientos humanos tienen efectos en la economía local de la zona abandonada y en la de los países receptores de los migrantes.

4. Mayor gasto en salud: 

La contaminación del aire, por ejemplo, ha provocado graves efectos en la salud de las personas. Según la Organización Mundial de la Salud, las muertes provocadas por la contaminación atmosférica llegan a cerca de siete millones al año.

Otros estudios señalan que la cifra es mayor. Por ejemplo, una investigación realizada por científicos de las universidades de Harvard, Birmingham y Leicester, publicada en abril, llegó a la conclusión que más de 10 millones de personas mueren cada año debido a la polución del aire. 

Los científicos también han alertado que el cambio climático está creando condiciones ideales para la transmisión de enfermedades infecciosas.

Según el último informe anual de la revista médica británica The Lancet, llamado Lancet Countdown, el peligro de infecciones por malaria está aumentando en áreas más frías, mientras que las costas del norte de Europa y EE.UU. son cada vez más propensas a las bacterias que producen gastroenteritis y sepsis.

Y en las regiones cálidas es más fácil que se propaguen enfermedades como el cólera o el dengue. Además, señala la publicación, casi 600 millones de personas viven a menos de cinco metros sobre el nivel del mar, lo que los pone en riesgo de mayores inundaciones y tormentas intensas.

Las olas de calor extremo que han azotado al mundo recientemente han afectado, de igual manera,  la salud de las personas en distintos países.

5.  Menos crecimiento económico:

«El cambio climático representa la mayor amenaza a largo plazo para la economía mundial», señala una investigación hecha por el Swiss Re Institute, que proyecta una contracción económica global de entre el 10% y 18% en los próximos 30 años, si no se toman medidas de mitigación. El peor escenario (una baja del 18% del PIB) a mediados de siglo, ocurriría si la temperatura aumenta en 3,2 ° C.

Otras estimaciones hablan de una potencial caída del Producto Interno Bruto cercana al 10%, con una proyección a 80 años más. Según el escenario base que se utilice para hacer las mediciones, los cálculos varían. Pero lo que no cambia, es que el impacto económico crece a una velocidad vertiginosa.

Las consecuencias más duras ocurrirán en los países más pobres, especialmente, en aquellos situados en regiones tropicales o bajas, altamente expuestos a sequías o al aumento del nivel del mar. A nivel individual, el Banco Mundial estima que el cambio climático llevará a la pobreza extrema a 132 millones más de personas para 2030.

Ese desastre humanitario estará impulsado, señala el organismo, por factores tan distintos como la pérdida de ingresos agrícolas, la menor productividad laboral al aire libre, el aumento de los precios de los alimentos, el incremento de las enfermedades y las pérdidas económicas por condiciones meteorológicas extremas.

«El capital natural renovable es particularmente importante para los países de bajos ingresos, ya que constituye el 23% de su riqueza total. Esto significa que la gestión cuidadosa de los activos naturales renovables es aún más fundamental para ellos», agregó.

Aunque estas consideraciones pueden sonar muy lejanas, a nivel de finanzas personales, un menor crecimiento económico y una mayor inflación, afectarán tu bolsillo más tarde o más temprano.

 

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