5 medidas para reducir el metano emitido por el ganado

por cristina
0 commentario
5 medidas para reducir el metano emitido por el ganado

Por: Doménica Rivadeneyra

 

Durante la COP26, celebrada en Glasgow el año pasado, se llegó a un acuerdo para reducir un 30% las emisiones de metano en 2030. A pesar de que el  metano tiene un tiempo estimado de vida en la atmósfera de diez a doce años, este es un gas que ejerce un potente efecto invernadero que es 80 veces mayor que el CO2 en un periodo de veinte años. 

Además, al metano se lo considera como el responsable de una cuarta parte del calentamiento global actual. La mayoría de este gas generado por la actividad humana procede del uso de combustibles fósiles, las minas de carbón, la agricultura y la ganadería y la gestión de los residuos vertederos. 

Las medidas para reducir las emisiones producidas por el uso de los combustibles fósiles y el carbón y por los vertederos están bien definidas y existe la tecnología necesaria para implementarlas. Sin embargo, las posibilidades de reducción en la agricultura, y más concretamente en la ganadería, son más complicadas y generan mayor controversia en la población.

El metano entérico producido por un rumiante, es decir vacas, ovejas, cabras y bisontes, está positivamente relacionado con la cantidad de alimento ingerido. Por eso el ganado vacuno genera mayor cantidad que los pequeños rumiantes (ovino y caprino) y por ello suele ser “culpabilizado” en mayor medida por sus emisiones. Estas son algunas estrategias para reducir las emisiones del ganado:

 

  • Dietas equilibradas: 

Los rumiantes alimentados solo con forrajes generan mayores cantidades de metano por kilo de alimento ingerido que los que reciben piensos. Por ello, los rumiantes en pastoreo o en explotaciones extensivas emiten más metano por kilogramo de carne o leche producido que los rumiantes en explotaciones intensivas, en las que suelen recibir dietas con un porcentaje alto de pienso. Sin embargo, no se puede alimentar a los rumiantes solo con pienso. Esto les provocaría patologías digestivas. Por lo tanto, formular dietas con forrajes de alta digestibilidad y un nivel adecuado de pienso que permita mantener una fermentación ruminal óptima es una estrategia útil para reducir las emisiones de metano.

 

  • Empleo de algas:

La inclusión en la dieta de pequeñas cantidades de algunas algas rojas del género Asparagopsis también parece ser eficaz para reducir las emisiones de metano en vacas y terneros sin reducir su producción. Aunque todavía es necesario el desarrollo de métodos industriales para la producción, procesado y almacenamiento de estas algas en condiciones que permitan mantener sus compuestos antimetanogénicos, los resultados disponibles hasta el momento son prometedores.

 

  • Uso de aditivos con potencial antimetanogénico:

Su búsqueda ha sido el objetivo de numerosas investigaciones en los últimos años. Algunos de estos aditivos son muy eficaces en estudios in vitro, pero sus efectos en los animales no son consistentes o reducen la producción y la calidad de la carne y la leche. Actualmente se dispone del 3-nitroxipropanol (3NOP), una molécula sintética que reduce la producción de metano sin afectar negativamente a la producción de los animales. Según varios estudios, la administración de 3NOP puede reducir las emisiones de metano en un 39,0 % en vacas lecheras y un 22,2 % en terneros de cebo.

 

  • Selección genética: 

Los investigadores estiman que la selección genética de vacas con bajas emisiones de metano podría reducir las emisiones del ganado vacuno lechero en un 20 % en diez años en nuestro país. La combinación de estas estrategias permitirá reducir, sin duda, las emisiones entéricas de metano en los próximos años.

 

  • Reducción del consumo de carne y leche: 

La eficacia real de esta medida es cuestionable. En algunos estudios solo se ha considerado la reducción obtenida, sin tener en cuenta el aumento de las emisiones provocadas por la producción de los alimentos que reemplazarían a la carne y la leche en la dieta. En un estudio realizado en Estados Unidos, se estimó que la eliminación total de la proteína animal en toda la población americana solo reduciría un 2,6 % las emisiones de gases de efecto invernadero  y llevaría a dietas deficientes en varios nutrientes esenciales y con exceso de energía. Otro estudio indica que mejorar la eficiencia productiva de la ganadería sería más eficaz para reducir las emisiones de metano que reducir el consumo de productos animales. 

 

Fuente: National Geographic

También te puede interesar