DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

por cristina
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DÍA INTERNACIONAL DE LA ELIMINACIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

La violencia es una práctica ancestral ética, política y socialmente inaceptable. Es un comportamiento humano capaz de presentarse con diversos rostros y de muchas formas, pero con una misma consecuencia: vidas afectadas.

La humanidad no puede liberarse de la violencia más que por medio de la no violencia.
Mahatma Gandhi, abogado, político y activista indio

Líderes mundiales, Organismos internacionales, movilizaciones de grupos activistas y personas que apuestan a favor de la paz han trabajado, y continúan haciéndolo, para detener y erradicar las acciones violentas, sin que esto signifique mostrarse indiferentes ante los conflictos y más bien anime a la resolución efectiva de problemas a través de actuaciones pacíficas.

 

¿Por qué el 25 de noviembre?

Es tristemente famosa la tragedia dominicana del asesinato de las hermanas Mirabal, en 1960, cuya muerte se escribió en la historia con la palabra violencia y motivó a que el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, celebrado en Bogotá en 1981, marcara el 25 de noviembre como el Día Internacional de No Violencia contra las Mujeres, en su memoria.

Este primer paso inspiró la lucha permanente en repudio de la vulneración de las libertades femeninas y el resquebrajamiento de sus derechos.

Consecuentemente, el 17 de diciembre de 1999, la ONU designó esta fecha como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer e incitó a gobiernos y a organizaciones internacionales, gubernamentales y no gubernamentales a promover la sensibilización ciudadana ante esta celebración. Como producto de esta motivación, más de 130 países han creado leyes contra la violencia doméstica, no obstante, es imprescindible persistir en este accionar para acabar con estas arbitrariedades.

 

El maltrato afecta a la economía

El maltrato a la mujer va más allá de un asunto de género y de un problema social, pues, desemboca en el engrosamiento de los gastos de salud de cada país, cuando en realidad son inversiones económicas evitables, que lejos de ser una utopía, se volverían alcanzables, si un día se consigue erradicar la violación a sus derechos humanos.

Pensemos que proteger la vulnerabilidad femenina es un mandato moral universal en el que debemos participar hombres y mujeres con conciencia y voluntad por ser un compromiso que debemos enfrentar juntos.

Ejercer la no violencia, procurar bienestar, progreso y paz para la vida es asunto de todos.

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