S.O.S. POR GALÁPAGOS

por cristina
0 commentario
S.O.S. POR GALÁPAGOS

Hace algunos meses tuve la oportunidad de visitar las islas encantadas y una vez más fui testigo de la riqueza vital y paisajística que encierra ese ecosistema, que no deja de sorprender a quienes tienen la fortuna de contemplar el archipiélago.

En los últimos días he leído repetidamente acerca de una flota de barcos chinos que está realizando su faena pesquera en los límites de la zona correspondiente al territorio de Galápagos, que más allá de ser una controversial noticia internacional, es un hecho que genera gran preocupación.

Necesariamente, debo o debemos coincidir con la Unión Europea respecto a las incompatibilidades identificadas en la administración de los registros pesqueros en nuestro país. Tomando la información como nos llega, probablemente el problema esté constituido con diversos elementos como:

  • La falta de control y verificación precisa de los datos reales que arroja esta actividad.
  • La necesidad de manejar menos papeleo tradicional y más tecnología que permita ejercer dicho control.
  • Una mayor claridad en las leyes, que no deje vacíos y limite la diversidad de interpretaciones.

 

Un asunto controversial

Salió a la luz la aseveración china de que las redes de arrastre de sus 260 barcos no significan ningún peligro. A pesar de ello, César Peñaherrera, vocero del grupo de científicos que estudian la fauna marina del Pacífico oriental, MigraMar, expresa que la sobrepesca constituye un altísimo riesgo para los recursos de esta zona y sus poblaciones costeras.

Ciertamente que la flota asiática no está dentro de las 200 millas náuticas que nos corresponden, pero pescar en sus límites implica que las redes de arrastre puedan moverse hacia territorio ecuatoriano o que varias especies naden más allá de su zona protegida y se expongan abiertamente.

 

La sostenibilidad sigue en vigencia

Más allá de juzgar el número de barcos, el volumen de pesca, desde cuándo lo han hecho o si están violando o no la soberanía de nuestro mar territorial, las empresas que se benefician directamente de los productos que ofrece la pesca, deben abstenerse de realizar este trabajo indiscriminadamente, pues, estas limitaciones conscientes aportan a la preservación de los recursos naturales. No obstante, no es un asunto que ataña solamente a este tipo de compañías, sino que todas las empresas deben ampliar su sentido de responsabilidad social, por ser la contribución activa para la sostenibilidad ambiental, humana y económica del mundo.

El décimo cuarto objetivo de desarrollo sostenible expresa claramente que “Proteger nuestros océanos debe seguir siendo una prioridad. La biodiversidad marina es vital para la salud de las personas y de nuestro planeta. Las áreas marinas protegidas se deben gestionar de manera efectiva, al igual que sus recursos, y se deben poner en marcha reglamentos que reduzcan la sobrepesca, la contaminación marina y la acidificación de los océanos.”

Hoy quiero compartir mi pensamiento acerca de que la circunstancia ideal para una convivencia universal debe ser la eliminación de fronteras terrestres, aéreas o marítimas y más bien lo que debe prevalecer en cada ser humano, en cada país y en el mundo es el comportamiento ético, el compromiso con el planeta y con la vida, que nos permita sumar los intereses universales y multiplicar el progreso de todas las naciones.

Les invito a reflexionar sobre esto.

También te puede interesar